Por: Lina Fierro para Milagros Urbanos

Aquí entenderás mejor las razones para conseguir comida fresca, sostenible y local. También te daremos una lista de lugares en Bogotá, Colombia, en los que nosotros confiamos en que podrás conseguirla a un precio justo.

Para nadie es nuevo que ahora en todo lugar se habla de esto. Por encima de la gran industria alimentaria y el desarrollo tecnológico de la agricultura, las personas modernas cada vez somos mas inteligentes cuando se trata de alimentarnos y de comprar en general. En Milagros Urbanos sabemos que no eres de los que te dejas llevar por la publicidad, y por eso queremos entregarte mas información valiosa cada día.

La comida local es por definición la que se cultiva y procesa a unos 100 km a la redonda de la zona donde vives. La comida sostenible es la que el agricultor ha producido de forma ambientalmente responsable (protegiendo el ecosistema, cuidando el suelo, sin químicos, etc). No necesariamente el que sea “local” quiere decir que sea sostenible.

 

Razón #1: Son mas sanos y nutritivos

¿Sabías que hay una diferencia abismal a nivel nutricional entre los alimentos convencionales y los agroecológicos? Para empezar, el empobrecimiento de los suelos resulta en una pobreza nutricional de la planta. Muchos estudios de La Sociedad Española de Agricultura Ecológica, demuestran que “los alimentos producidos ecológicamente contienen una mayor concentración de antioxidantes, y un mayor contenido de minerales y vitaminas”. Veinticinco por ciento (25%) más de potasio en lechugas, 14% más de calcio en tallos de hinojo, 20% más de vitamina C en naranjas y 26% mas de antioxidantes en fresas, para tener algunos ejemplos. El consecuente uso de fertilizantes (abonos desequilibrados y provistos como sales solubles), tiene otra cantidad de consecuencias. Los fertilizantes nitrogenados causan un almacenamiento excesivo de agua en las plantas, por lo que 7 kg de frutas o verduras orgánicas tienen 1 litro menos de agua que si son convencionales, teniendo mas nutrición concentrada en la misma cantidad de comida! También las verduras producto de la agricultura con agroquímicos tienen una menor capacidad natural de conservación, por tener tejidos blandos.

Adicionalmente, el exceso de nitrógeno contenido en los alimentos, con el tiempo se puede volver cancerígeno por la formación de nitrosaminas en nuestro organismo. Por poner algunos ejemplos de verduras procedentes de cultivo convencional, se ha encontrado 50% más de nitrógeno en el caso de la col china, 35% para la lechuga, 65% para la acelga y 28% para la espinaca. Los animales también se están criando con una alimentación diferente, como el maíz o la soya en el caso de las vacas, lo que también repercute en la producción de derivados de animales y de carne con menor valor nutricional. Finalmente, tanto las plantas como los animales mal alimentados, en condiciones de hacinamiento y altos niveles de estrés, disminuyen aun mas su calidad nutricional y se encuentran en el ambiente propicio para la propagación de enfermedades que representan un peligro para nuestra salud, y más amenazas que la ciencia aún no conoce.

El transporte y el tiempo de conservación, hacen que decrezca el valor nutricional de los productos, ademas de implicar en muchos casos otra cantidad considerable de químicos. Lo que constituye la primera ventaja de la comida local.

Si quieres leer un poco mas acerca de las consecuencias de los agrotóxicos en nuestra salud, lee este articulo: Un análisis de los residuos agrotoxicos que te comes a diario y los efectos que tienen en tu salud.

Los agricultores ecológicos riegan sus cultivos con agua limpia, mientras que muchos agricultores convencionales, como se encuentran en Sabana de Bogotá, tanto grandes como pequeños, riegan las hortalizas con agua del Río Bogotá, que además de ser vertedero de aguas negras, tiene contaminantes químicos provenientes de las curtiembres. Estudios científicos han comprobado que estas plantas contienen en sus hojas residuos de metales pesados como cadmio y arsénico que al acumularse en nuestro cuerpo pueden afectar gravemente la salud.

Puedes ahondar más en este aspecto leyendo este artículo: Exceso de tóxicos en hortalizas de la Sabana

Razón #2: Son económicos.

Desmitificaremos el alto costo de la comida orgánica. Es una realidad que la agricultura ecológicamente responsable es mas costosa por unidad producida, pero lo que eleva su precio a sumas abrumadoras es la gran cadena de intermediarios (Transporte, almacenamiento, grandes superficies y minoristas, por nombrar algunos). Entonces debemos saber dónde comprar.

Hoy en día, en Colombia como en muchos otros países, hay muchos héroes trabajando por lograr de diferentes maneras, conectar directamente a los productores agroecológicos con los consumidores locales. Más abajo podrás encontrar organizaciones con variados modelos que funcionan en una metrópolis como Bogotá y nos conectan con el campo.

Es un absurdo, pero de acuerdo a lo que dijimos anteriormente, comprar alimentos convencionales es pagar mas por alimentarnos menos y asumir consecuencias negativas en nuestra salud y en los recursos naturales que se agotan (externalidades). En conclusión, evaluando el costo versus el beneficio, sale mucho mas económico comer ecológico.

Razón #3: Tienes seguridad y conocimiento sobre lo que comes

Este es otro gran beneficio de comprar tus alimentos de lugares cercanos adonde vives. A través de comunidades como las que hablaremos mas adelante, la cercanía entre el productor y tu es mayor, y de esa manera puedes estar conectado con su misión y su compromiso con el ambiente y contigo como consumidor.

Razón # 4: Promueves la salud pública

Cuando les compras a pequeños productores ecológicos, estas promoviendo prácticas agrícolas que no ponen en peligro a los campesinos. Cada día es más intensivo el uso de fertilizantes, pesticidas y herbicidas tóxicos que se usan en la agricultura industrializada, los cuales contaminan el agua, el suelo y el aire, no sólo en los lugares cercanos a su uso sino que logran recorrer grandes distancias. Un claro resultado de esto es la zona muerta del Golfo de México. También causan enfermedades entre los campesinos expuestos a ellos, desde enfermedades respiratorias, hasta cáncer y malformaciones de sus hijos en el vientre. En la medida en que sus tierras sean rentables, no se van a ver presionados a producir como la industria les dice.

Razón # 5: Apoyas la economía local y los agricultores pequeños.

Nos quejamos de la falta de desarrollo local, pero compramos hasta los alimentos frescos importados. Has pensado que muchos campesinos han devuelto sus tierras porque ya no es rentable producir y competir contra productos importados y que estamos perdiendo nuestra soberanía alimentaria como país? Cuando compramos en mercados de distribución directa del productor, le garantizamos una fuente de ingreso significativo por su trabajo, logrando que día a día se eduque mas en su campo, esté satisfecho con su trabajo, y se ocupe más de la calidad de sus cosechas. Cada día se verá mas desmotivada la práctica irresponsable y contaminante de la agricultura. Además, al mantenerse viables las tierras con propósitos agrícolas, los propietarios se verán menos forzados a venderlas para construir edificios, industrias y carreteras. Entonces respirarás aire mas limpio, usarás agua mas segura y habrá suelo saludable por muchos años más para el beneficio de tu comunidad. Esto sin nombrar la cantidad de empleos que se generan al consumir productos cosechados, procesados, empacados y distribuidos en los alrededores.

Razón # 6: Contribuyes con la protección del medio ambiente

La agricultura ecológica protege la biodiversidad que habita en un cultivo, tanto de plantas, como de animales y microorganismos que interaccionan con el entorno y hacen que todo funcione en perfecto equilibrio. Esto gracias a que evita el uso de químicos, rota cultivos, siembra variedad de especies en un mismo espacio, y le permite a la naturaleza ser.

A mayor escala, el  57% de los gases invernaderos se producen a nivel global por las prácticas agrícolas convencionales, debido en gran parte al uso de fertilizantes nitrogenados que se volatilizan sin siquiera ser utilizados por las plantas.

Son muy pocas las frutas y verduras que comúnmente conseguimos en un supermercado a comparación de lo que en realidad existe y se esta perdiendo. Comida nativa y con propiedades nutricionales que hasta ahora se descubren como lo son la guatila y el chachafruto, se ha ido perdiendo porque no es económicamente viable de cultivar. Cuando apoyas a los pequeños agricultores, puedes disfrutar de una gran variedad de frutas, verduras, cereales y legumbres, que de pronto ni sabias de su existencia y valor.

Razón # 7: Te escapas del control de la industria.

Podrás sentirte en la libertad de no comprar a aquellos que te están vendiendo por un precio injusto, comida de baja calidad nutricional, llena de agroquímicos, que en su proceso han contaminado el aire, el agua y el suelo que respiras (en algunos casos han muerto pájaros e insectos benéficos por la exposición a estas sustancias), que han subvalorado y empobrecido a aquellos cuya valiosa labor de agricultores la aprendieron de sus ancestros.

Decidimos día a día con nuestras compras a quien financiamos. Ya sea una gaseosa para apoyar las industrias de azúcares y aditivos, o jugos de fruta orgánica para apoyar a nuestras comunidades campesinas. Financiar el monopolio sobre los alimentos y a las empresas que tienen prácticas que los modifican genéticamente, los restringen, o los contaminan, no es una decisión sabia y responsable.

Razón # 8: Saben mejor!

La comida sostenible es deliciosa! Para las últimas generaciones ha sido un reto comer jugosos tomates, pues los de ahora son tan llenos de agrotóxicos que debemos quitarles la cáscara, ademas de lo aguados e insípidos que son. O qué me dicen de los saborizantes modernos? Se nos ha olvidó que la buena comida sabe a hierbas y especias, o se endulza con azúcar natural o panela, pues endulzantes como el jarabe de maíz la han reemplazado. Los conservantes nos han robado parte de la esencia de comer fresco. Solo hasta hace algunos años, después de haber crecido en un hogar donde comer orgánico era impensable porque solo se obtenían en supermercados a precios triplicados, empecé a descubrir el verdadero sabor del alimento que nos ha provisto Dios a través de la tierra.

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¿DONDE?

Estos son algunos de los lugares y organizaciones que han logrado conectarnos como consumidores a los agricultores responsables con el medio ambiente alrededor de Bogotá. Son en general, emprendimientos sostenibles en todos los aspectos:

Opción #1: Escarola 

Propenden por el cuidado ambiental, el comercio justo, y el bienestar de las partes involucradas. A través de ellos obtendrás hortalizas, frutas, hierbas, hongos y setas, pollo y huevos orgánicos, y mas aún, agroecológicos. Incluso tienen a disposición algunos productos procesados 95% orgánicos y otros artesanales. Lo mejor, te lo llevan a domicilio!

Opción #2: La Canasta

Es una iniciativa basada en una red de confianza de consumidores y campesinos, que lleva a domicilio a tu hogar un conjunto de vegetales y frutas agroecológicas, también apoyas el cambio de relación entre la ciudad y los pequeños agricultores de las zonas aledañas a Bogotá que han decidido cambiar también su forma convencional de cultivar y volver a la tradición, como Subachoque, Silvania, Cachipay y Vianí. Incentiva el consumo ¨consciente, responsable y solidario¨ y te ofrece precios justos, tanto para ti como para el productor. Tu haces el pedido de una canasta de 8-10 kilos que te llegará los miércoles, en la que encontrarás una variedad de productos de cosecha de ese momento. Puedes también completar tu pedido con productos como panela, café y miel.

Opción #3: Ecohuertas 

Aquí podrás encontrar gran variedad de frutas y hortalizas orgánicas frescas provenientes de su red de productores en Cundinamarca y Boyacá. También encontrarás algunos productos orgánicos procesados. Las fincas productoras tienen certificación BCS Colombia y EcoCert. Recientemente abrieron su tienda ubicada en la Cra. 51 A con Calle 127 y te llevan tu pedido a domicilio.

 Opción #4: Villasantos

Dedicados al cultivo y comercialización de tomates orgánicos, y algunos productos de tomate procesado, como salsa de tomate con miel de abejas, salsa de tomate con albahaca, mermelada de tomate y mantequilla de tomate, con todos sus ingredientes orgánicos. Tienen gran variedad de hortalizas orgánicas y también venden huevos. Los pides a domicilio y tienen muy buen precio.

Opción #5: Agrosolidaria (Federación de Prosumidores Agroecológicos):

Es una federación que integra muchos agricultores familiares agroecológicos para transformar las relaciones comerciales tradicionales en las que el más perjudicado de la cadena es el productor agrícola, por los bajos ingresos y el desempleo. A través de la pagina de internet, haces tu pedido el martes para que te llegue el sábado a tu casa. Es un apoyo directo a los agricultores, y una excelente opción para tener todo el mercado que necesites.

Opción #6: Bioplaza

Con 4 sedes ubicadas en Chicó, Usaquén, el Nogal y Chapinero, te ofrece gran variedad de productos orgánicos, integrales y naturales. Cada sede es un espacio en el que además de comprar, puedes disfrutar del servicio de restaurante y café, con los mismos estándares de calidad.

Opción #7: Clorofila

Nació con una huerta orgánica y ahora es una tienda en la ciudad, con dos sedes en Bogotá. Tiene alimentos frescos como hortalizas y pollos, pero también tiene gran variedad de procesados como panes, mermeladas, endulzantes, encurtidos, lácteos y mantequillas. También presta servicio a domicilio!

Tienes otras razones por las que has decidido comer agroecológico y local? Conoces otro lugar a través del cual podamos acceder a comida de esta calidad, que tenga una visión sostenible y justa con todos?

Por favor escribe todo esto abajo en los comentarios! No olvides compartir esta valiosa información con tu familia y amigos.